En el post de hoy, comparto 5 pasos importantes para practicar yoga online en casa con constancia y consciencia para ayudarte a mantener cierta continuidad en tu práctica.

Llevo 20 años practicando yoga, y mi larga experiencia como alumna me ha dado otra experiencia, la de la escucha en clase. Reconozco que no es fácil entender una instrucción cuando estás boca abajo con una pierna en el aire y que hay que “abrir la cadera izquierda, apuntando el dedo gordo del pie izquierdo hacia la nalga derecha, empujando el talón derecho en el suelo…” ; -)

Llevo 8 años enseñando yoga, dando clases a personas en clases presenciales, he dado cientas de horas de clases y visto, corregido a miles de alumnos. Gracias a mi experiencia como profesora de yoga, conozco los errores comunes y también las dificultades que los alumnos suelen tener a la hora de practicar, por esta razón doy indicaciones adaptadas a distintos niveles, basadas en cuerpos “reales” y no solamente con base en la teoría. Espero que estas pistas te sirvan de ayuda y te ayuden a instalar una práctica segura y auténtica.

He desarrollado una manera de dar indicaciones precisas para que cada alumno se sienta cómodo, cómoda en su práctica y sobre todo que me pueda seguir fácilmente. ¿Has visto este vídeo de yoga para principiantes? Te cuento todas las claves sobre las posturas básicas de meditación y de saludo al sol, paso a paso, centrándonos en los errores más comunes.

 

1- La importancia de un método fácil y progresivo

La especificidad del yoga online es que el profesor no está en la misma sala por eso es muy importante aprender las asanas y las transiciones paso a paso para saber cómo colocarte, saber posicionar los pies y el cuerpo sin que un instructor te pueda corregir. En este caso, la metodología, la paciencia y empezar por los fundamentos son tres elementos claves.

En las clases, me gusta hacer pausas de “watch & learn” para explicar un tema paso a paso. Si te interesa la técnica y los detalles para entrar y salir de una postura, encontrarás varios tutoriales de asana correspondiente en mi Canal Youtube. Son vídeos cortos de 5-10 minutos para aprender, entender la postura y luego practicar.

Mira estos dos tutoriales y practica después del vídeo:

  Chaturanga Dandasana (postura del bastón con cuatro apoyos)

  Posición de yoga: Sirsasana (parada de cabeza – 11 min)

 

2- Desarrollar consciencia corporal

El yoga es una invitación a desarrollar nuestra consciencia corporal observando el cuerpo en cada postura, su progresión y evolución en las mismas asanas día tras día. Repetir una misma clase facilitará esta observación.

Una vez, un alumno nuevo me preguntó: ¿por qué repetimos tantos veces la postura del perro boca abajo? Practicando asanas de “toda la vida” también aprendemos cosas nuevas. Siempre hay algo por aprender porque cada día el cuerpo y la mente son diferentes y es la observación de estas fluctuaciones que nos hace avanzar en la práctica. 

No hay nada permanente excepto el cambio.

Si un día tu cuerpo (o tu mente) necesita descanso dáselo, no lo empujes a toda costa. En ashtanga se recomienda un día de descanso a la semana y no se practica en días de luna nueva y llena. Sé amable con tu cuerpo y contigo mismo: una de las lecciones más valiosas del yoga es aprender a escuchar a tu cuerpo. Gracias a esta enseñanza, te das cuenta de que debes tratarlo bien, apreciarlo y valorarte, también como persona.

En la clase cómo bajar al suelo en el saludo al sol (7 min), encontrarás variantes para adaptar tu práctica según tus posibilidades y en función de tu fuerza.

Y si eres principiante en yoga, consulta esta guía para principiantes: empezar a practicar yoga en casa. Verás que siempre intento dar explicaciones para que sean claras y concisas, lo que facilita no tener que estar todo el rato mirando la pantalla mientras practicas.

 

3- Observar tu mente, tu estado de ánimo para conocerte mejor en la práctica

Al inicio, durante y al final de la práctica, te recomiendo observar tu estado de ánimo, el estado de la mente y el nivel de energía.

La frustración nos altera, la alegría rápida de una asana lograda nos quita la concentración con riesgo de caer, las prisas no ayudan, los pensamientos recurrentes nos alejan de la práctica.

La capacidad de concentración en un punto y un momento no se da sola. Al contrario, requiere constancia y dedicación, regularidad y cierta disciplina. Pero una vez se empieza, implica un cambio transformador del practicante de yoga, manifestándose en innumerables beneficios, desde efectos a nivel físico hasta estabilidad emocional y claridad mental.

Practica con constancia y verás que poco a poco tus observaciones y sensaciones se harán cada vez más fina.

 

4 – Empezar la sesión con atención plena y presencia en tu cuerpo

Te recomiendo empezar por “Samasthitih” antes de lanzarse en las asanas.

En la mayoría de los casos, llegas a clase después de otra actividad, desde el trabajo o con la mente preocupada. Antes de empezar, te recomiendo tomar unos minutos para “aterrizar” con meditación o pranayama, o unos minutos de silencio llevando la atención hacia dentro, a la respiración, alejándote poco a poco de los pensamientos.

Empezar por un tiempo de silencio te dará más estabilidad, firmeza y comodidad en tu práctica. Incluso diría que no podemos mantener una postura absolutamente estable si la mente no está en la misma condición, y al mismo tiempo, es la estabilidad de la postura lo que fomenta la estabilidad mental. Si quieres saber más sobre las características de una asana, mira el post ¿Qué son las asanas?, detallo lo que significa “sthira sukham asanam” según los Yoga Sutras de Patañjali.

Se dice que la asana se perfecciona cuando se relaja el esfuerzo y la mente se absorbe en el infinito. Es un camino de vida así que te deseo una buena práctica.

 

5- Practica practica practica

¡No hay otra!
Cuando el paso 1 del método y las bases estén asimilados, podemos avanzar un poco más. En yoga, no es necesario quemar etapas sino tener bases sólidas antes de querer llegar a la (postura) cumbre.

Por eso, te invito a repetir una misma clase hasta fluir en los movimientos, hasta poner menos esfuerzo y respirar de forma natural sin ahogarte. La constancia, la regularidad son la clave.

Una sesión semanal no es suficiente y en ocasiones es mejor rutinas más cortas pero diarias. Encuentra el tiempo para dedicar tiempo a tu práctica, a través de asana o posturas, pranayama, o meditación. No importa si no dispones siempre de una hora u hora y media para la práctica. Aunque sean veinte o treinta minutos, es importante dedicar un pequeño espacio de tiempo a conectar con tu cuerpo y con tu respiración.

Te propongo dos clases cortas para repetir y aprender a fluir:

  Clase de yoga: Vinyasa Flow Yoga (15 minutos)

  Clase de yoga: Yoga dinámico (30 minutos)

Con el tiempo, notarás cómo cada acción se conecta: la postura, la respiración, las cosas se alinean y todo fluye. La regularidad permite desconectar… y conectar. Esto nos enseña que la constancia, no sólo en el yoga, es una llave a todos los objetivos que nos planteamos.

En mi canal Youtube, encontrarás más de 300 vídeos para guiarte en tu práctica, suscríbete para recibir las notificaciones cada vez que se publica una nueva clase.

Espero que estos consejos te puedan ayudar a practicar yoga online con constancia, consciencia y de forma segura. Si te ha gustado, no dudes en compartir estas recomendaciones con otro “practicante digital” de yoga.

¡Nos vemos en la esterilla!

 

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