Cada vez escuchamos más la palabra Neurofitness, y aunque puede sonar un poco técnica, en realidad habla de algo muy humano y necesario: cuidar nuestra mente.
Vivimos en un mundo donde el estrés, la sobrecarga mental y la desconexión emocional se han vuelto algo habitual. Y sin embargo, no siempre nos detenemos a pensar en cómo funciona nuestra mente, ni en qué podemos hacer para sentirnos mejor desde dentro.
El Neurofitness propone justamente eso: entrenar el cerebro como entrenamos el cuerpo, con pequeños hábitos conscientes que nos ayudan a desarrollar foco, resiliencia y calma.
La mente también necesita movimiento
Así como en yoga cuidamos la movilidad de nuestras articulaciones o la fuerza del core, también podemos trabajar capacidades mentales como la atención plena, la gestión de emociones o la claridad interior.
Cuando descubrí el concepto de neurofitness, sentí que era un puente entre lo que propone el yoga desde la tradición y lo que confirma la ciencia desde la evidencia.
Y esa conexión me encanta.
Tuve el placer de entrevistar en XLYStudio a Catalina Hoffmann, creadora del método Neurofitness y estimulación cognitiva. Me fascinó escuchar cómo el cerebro puede seguir desarrollándose a lo largo de la vida, y cómo pequeños gestos diarios pueden marcar una gran diferencia en nuestra salud mental.
Hablamos de rutinas que podemos aplicar con facilidad en casa: pausas para respirar, ejercicios de atención consciente, momentos para reconectar con lo que sentimos…
Puedes ver la entrevista completa con tu suscripción a XLYStudio, tienes 14 días de prueba gratuita.
Entrenar la mente no es exigirse más, es aprender a parar
Muchas veces confundimos el bienestar mental con tenerlo todo bajo control. Pero el Neurofitness no trata de exigirte más, sino de mirarte con más amabilidad y presencia.
Una de las formas más efectivas de empezar a entrenar la mente es a través de la meditación. Por eso, he creado un Programa de iniciación a la meditación especialmente pensado para quienes quieren iniciarse de manera progresiva y sencilla.
No necesitas experiencia previa. Solo unos minutos al día para sentarte, respirar, observar tus pensamientos… y poco a poco, empezar a sentir más claridad y más conexión contigo misma.
Cuidar la mente también es autocuidado
Durante mucho tiempo se nos ha enseñado a cuidar el cuerpo —y eso está bien—, pero el verdadero equilibrio llega cuando también atendemos lo que pasa por dentro.
¿Te has parado a observar cómo respiras cuando estás nerviosa?
¿O cómo te hablas a ti misma cuando algo no sale como esperabas?
Todo eso también forma parte del cuidado personal.
Y entrenar la mente con prácticas conscientes como el Neurofitness o la meditación no solo mejora nuestra concentración o memoria… también nos ayuda a estar más en paz, a relacionarnos mejor con los demás y a responder con más calma ante lo que la vida nos trae.
¿Qué beneficios tiene el Neurofitness?
A veces pensamos que cuidar la mente es solo para cuando estamos estresadas o saturadas, pero entrenar el cerebro de forma consciente tiene beneficios que se sienten en muchas áreas de la vida.
Al incorporar prácticas de neurofitness a tu día a día puedes:
- Mejorar tu concentración y capacidad de enfoque
- Regular mejor tus emociones
- Fortalecer tu memoria y tu agilidad mental
- Dormir mejor
- Reducir la ansiedad y los pensamientos repetitivos
- Sentirte más presente en lo que haces
Y lo mejor es que no necesitas grandes cambios para empezar. Solo una intención clara y constancia. A veces, una práctica de respiración de 5 minutos puede ser suficiente para cambiar el tono de todo tu día.
El primer paso es parar
Si sientes que tu mente va demasiado rápido o que te cuesta encontrar momentos de calma, quizás el primer paso no sea “hacer más”, sino parar un momento y escucharte.
Y desde ahí, poco a poco, ir creando una nueva relación con tu mente. Más amable. Más consciente. Más tuya.
Namasté,
Xuan Lan
Xuan Lan es instructora de yoga y meditación mindfulness. Tiene formación en Vinyasa (200 h), Jivamukti (75 h), Dharma yoga (200 h), Intensivo de Ashtanga (50 h) y Yoga para trauma (20 h). Además, también ha estudiado Gestión del estrés y Regulación Emocional con Mindfulness en la UOC (Universidad Oberta de Catalunya).
Es autora de 3 libros: "Mi diario de yoga", "Yoga para mi bienestar" y "La buena hija vietnamita".


