Ser profesor de yoga: una vocación con efecto retardado

12-11-2014

Antes iba deprisa en tacones, ahora enraizo mis pies en el mat de yoga

La gente se extraña cuando les digo que trabajé en banca durante 10 años antes de ser profesora de yoga. Y no es para menos, es un giro profesional a 180 grados. Pero bastante habitual cuando se trata de yoga.

¿Alguna vez has visto a una niña de 16 años diciendo a su madre: «mami, de mayor quiero ser profe de yoga«? Eso no pasa nunca (o casi nunca). Y tampoco hay carrera universitaria de yoga, pero sí que es una profesión que requiere formación y expertise.

Ser profesor de yoga

El yoga suele ser una segunda carrera, una vocación con efecto retardado. Estuve más de 15 años trabajando en una oficina, sentada horas delante de un ordenador. Mi último trabajo corporativo fue en un banco, con un ritmo frenético, conectada non-stop a la Blackberry (seguro que os acordáis de este teclado tan práctico que echamos de menos en el iPhone…), vestida de ejecutiva de Massimo Dutti (no tengo nada contra esta marca, solo que me recuerdo mis años de pantalón chaqueta) y aguantando los tacones cada día.

Ahora «enraizo» mis pies descalzos en una esterilla de yoga, notando el tacto antideslizante del material. ¿Y sabes qué? Me cuesta aguantar los tacones más de una hora. ¡Qué cambio!

Durante un proceso de coaching profesional, me di cuenta de que el yoga llenaba mi vida y que el trabajo de oficina no. Esto fue lo que me llevó a empezar a buscarme un futuro como profesora de yoga.

Empecé a dar clases y ser profesora de yoga con mis compañeros de trabajo y mis amigos. En esa época, combinaba el trabajo con mi pasión, hasta que un día le dije a mi boss: «Bye bye, jefe, ¡me voy a buscar la felicidad en otro sitio!». Pienso que mi decisión tan radical impactó a muchos de mis compañeros poco acostumbrados a escuchar y seguir su instinto, anulando su deseo de buscar la felicidad. Cada uno debería poder escoger su camino y desarrollarse personalmente en una profesión que le satisfaga. La gente sería más productiva, estaría más ilusionada y motivada en su trabajo.

No me he arrepentido ni un segundo esta elección. Esta decisión me ha permitido ser independiente y emprendedora. A pesar de que no es fácil, hay muchas oportunidades out there. Solo hay que verlas y saber sacar provecho de ellas.

¿Sabes cuáles son las consecuencias de mi decisión? Que estoy descubriendo el placer de enseñar y de dar bienestar a mis alumnos, y me lo agradecen día a día. Todo lo contrario de mi ex jefe, que solo me exigía cosas. ¿Sería una vocación?

También disfruto todos los vídeos que grabo para mi canal de YouTube, llevado mi conocimiento a todas partes del mundo y sintiendo el cariño de tanta gente.

buscar-la-felicidad

El propósito de la vida es disfrutar de cada momento de la vida (YogiTea)

Los profesores de yoga vienen de diversos sectores, cada uno tiene une historia bonita que le ha llevado al camino del yoga. El yoga es solo un ejemplo, hay muchas maneras de mejorar tu día a día haciendo algo que te haga (más) ilusión. No pases 8 horas al día enfadada, aburrida o frustrada. Son muchas horas mal aprovechadas.

No dudes en descubrir aquello que te motiva en tu trabajo y lo que te conviene realmente. No pongas rejas donde no están.

Post actualizado el 31 de julio 2020.

¡Compártelo en tus redes!
SocialMediaIcon SocialMediaIcon