Al levantarse de la cama el cuerpo aún está dormido y rígido, pero la mente tranquila y todavía con pocos pensamientos, quizás unos recuerdos de los sueños. Es el mejor momento para una sesión de yoga. Apenas despiertas toma un gran vaso de agua tibia con limón, haz tu meditación diaria y empieza a mover el vuerpo con algunas asanas.

Te propongo esta secuencia fluida y suave para despertar el cuerpo y la mente. Con movimientos dinámicos pero lentos, creando espacio en el cuerpo, coordinados con la respiración vas a oxigenar tu metabolismo y calentar los músculos y generar energía.

Una práctica de yoga por la mañana es muy distinta de la práctica de tarde. Prueba esta sesión de 10 mins cada mañana y verás que tu día será distinto, tendrás más energía, tu mente estará más concentrada y abierta, notarás una consciencia mayor con el momento presente.

Te deseo un buen día!

 

Agradecimientos: Hotel Barceló Montecastillo