El yoga es un camino y su recorrido es largo, infinito pero la ventaja es que se puede hacer sin prisa y sin objetivo de acabarlo.
La mayoría de la gente empiezan el yoga practicando una o dos veces a la semana en un studio de yoga o en el gimnasio, allí es una horita ubicada entre el trabajo, los recados y tareas personales.
En una hora el profesor no tiene tiempo de comentar mucha filosofía, ajustar las posturas o hacer una meditación más larga, y te puedes quedar con las ganas de saber, probar, hacer más.
El secreto del yoga es la practica regular pero a veces me preguntan cómo y dónde profundizarlo.

El primer paso es un taller o un curso de varias horas o un fin de semana. Son grupos reducidos que trabajan temáticas concretas con calma. La mayoría de los studios de yoga ofrecen talleres regularmente, o puedes consultar unos portales informativos de yoga como yogasfera.com, yogaes.com, o yogaenred.com.

La otra opción es irte de de vacaciones juntando relax y yoga, puede ser un fin de semana o una semana entera. Es mi opción favorita! Escojo un destino bonito que me apetece visitar, en Europa o algún lugar exótico si tengo más tiempo y voy buscando un «retiro» de yoga que coincide con el estilo que quiero practicar.
En un retiro, no te retiras! No es un ashram de la India, no vas a participar en la limpieza o a cocinar. Son vacaciones organizadas por un profesor de yoga con un programa y unos horarios que habrá definido.
La mayoría de los retiros te dejan unas horas de tiempo libre para «chill» en la piscina, pasear en el campo o hacer turismo. Tampoco estás practicando todo el día!
En el precio suele estar incluido el alojamiento, pregunta si en habitaciones compartida o individual, cada retiro ofrece prestaciones distintas.
También pueden incluir la comida, generalmente vegetariana, es una buena excusa para una semanita de detox, tu cuerpo te lo agradecerá. Pero no pienses que vas a comer ensaladas verdes y zanahorias cada día, la comida vegetariana es muy variada y completa o los retiros trabajan con cocineros vegetarianos profesionales que te harán descubrir el veggie gourmet!
Mi consejo, mira si el estilo de yoga es el que te conviene, la programación, el idioma del profesor (que no te toque un grupo de alemanes en el campo andaluz) y lo que incluye el precio.

Y por último hay la formación para profesores. Personalmente hice mi primera formación para profundizar la parte teórica, filosófica del yoga sin intención de ser profesora. Y ves cómo acabe…
Es un compromiso económico y en tiempo. Hay dos formulas, una formación continua en 10 meses, con un fin de semana al mes o un curso intensivo en 30 días, estudiando cada día en un centro de formación, parece más rápido pero es intenso y los deberes se hacen por la noche. La ventaja es que muchas formaciones se organizan en lugares remotos y bonitos que ayudan en la concentración. También ten en cuenta que hay más oferta en inglés en el mundo pero si esto no te molesta tendrás muchas opciones.
La mayoría de las personas que conozco que hicieron una formación ya tenían una practica regular de 2-4 años. Personalmente, como mi camino fue lento y sin prisa, di el paso al cabo de 8 años de practica.